jueves, 28 de junio de 2012
Lejos de usted
domingo, 25 de diciembre de 2011
Reflexión de Navidad
La misa como siempre, con relativa solemnidad, el templo, como siempre, abarrotado, mucha gente, entre ellas yo, tuvimos que escuchar las reflexiones del sacerdote afuera de la citada instalación católica.
Pero esa es mi cotidianidad, la misma de todos los años. Y ¿afuera qué? La vida continúa también con su respectividad cotidianidad. Fermín, al igual que otros años, no recibió ningún regalo, tampoco tuvo una ostentosa cena navideña, a lo mejor no la pasó con su familia. Por la tarde, seguramente, como lo hace durante los diciembres de cada año, salió a las calles de la indiferente Guatemala en búsqueda de clientes a quien lustrales los zapatos.
Pese a ello, pese a todo, pese a la injusta cotidianidad de Guatemala, que le da a pocos demasiado y a muchos nada, Fermín sonríe y esa sonrisa es esperanza, pero también una señal inequívoca que la cotidianidad de este país, tan hermoso y tan amado, al menos por mí, es aberrante.
Todos los niños y niñas, sin excepción alguna, deberían ser felices, sin importar nada… Pero Fermín debe costearse un cuarto en la 18 calle y trabajar todo diciembre para poder llevar hasta Huehuetenango un poco de dinero para sus padres… Ojala el joven lustrador continúe con sus estudios.
Ojala: tres sílabas, una palabra, un buen deseo, pero nada más. ¿Qué hago yo? ¿Qué estoy dispuesto hacer para que esas superficiales buenas intenciones se canalicen en acciones y hechos que me muevan a mí a buscar que ese ojala sea un hecho contundente y que pueda ayudar a garantizar los estudios de Fermín.
Claro seguramente, será más cómodo darle un poco de dinero cuando lo vea, invitarlo a comer y pagarle extra por un par de lustradas. ¿Qué hacemos para cambiar esta sociedad? ¿Qué hacemos para cambiar la cotidianidad injusta de Guatemala?
Esta demás hablar de Pablo* el niño que este año pidió la nueva consola PS3 porque la anterior (probablemente una wi o un Xbox) ya le aburrió. Para que hablar de ese niño, que a diferencia de Fermín, ha obtenido todo lo que deseó para navidad, sin tan siquiera haberse esforzado por merecerlo (no digo que muchos no hagan méritos para merecerlo).
Si Dios me regala hijos, espero poder darles el mejor regalo de Navidad. Que le compren y entreguen el regalo, que quisieran para ellos mismos, a un niño que en verdad lo necesite. Ojala pueda educarlos bien y enseñarles que la importancia de la Navidad, fue que Jesús, aquel humilde carpintero de Belén, nació y vino al mundo a enseñarnos que es el amor.
Feliz Navidad.
*niño ficticio
miércoles, 10 de agosto de 2011
Acerca de ella...
Cómo no hablar de su sonrisa, esa elocuente, esa un tanto avergonzada porque su hijo menor, el hemofilico, la hizo quedar en ridículo. Cómo no hablar de su fe, esa misma que la hizo aceptar su muerte con envidiable resignación. Cómo no hablar de su bondad, sin recordar lo que le dijo a mi padre antes de morir: por favor cásate gordo que tu te mereces ser feliz.
Cómo no hablar de su incondicionalidad sin recordar aquella vez que me dijo en un cuarto de hospital: Como quisiera ser yo la que sufre y no tu. Cómo no hablar de su alegría,sin recodar aquella retahíla de sobrenombres sin sentido que le puso a mi hermana, cómo olvidar cuando bailaba en el salón dónde enseñó a decenas de infantes sus primeras letras.
Cómo no hablar de su fortaleza sin olvidar que un día dijo: "Gracias señor por esta enfermedad..."
Hablar de mi mami, la seño Anabella, es hablar de ejemplo, de fortaleza de amor, de abnegación. Hablar de mi madre es recordar el brillo en sus ojos cada vez que veía a mi papá llegar de trabajar, es recordar la admiración de esa mirada con la que sin decirlo le expresaba cuanto lo amaba.
Pero hablar de Anabella es también recordar esos tres momentos de infinito dolor que jamás he de olvidar: verla muerta vestida de blanco, la misa de cuerpo presente y ver ese ataúd descender varios metros bajo tierra con la plena certeza de que su voz y alegría y un trozo de mi alma estaban siendo sepultados para siempre.
Anabella Cecilia Zamora Monterroso de Castillo: Bendita seas, benditas las manos que logré acariciar alguna vez, bendito ese ejemplo y tanta enseñanza. Hasta pronto madre y esposa abnegada, hasta pronto maestra de muchos... Te extrañamos.
Con amor inalterable
Nosotros
martes, 5 de julio de 2011
La sonrisa de Santos
Brinca al lago de Atitlán desde una roca volcánica a orillas de una playa pública en San Pedro la Laguna, nada a velocidad y se sumerge con intrepidez.
El lago es su amigo, lo vio nacer, le enseñó a nadar, seguro no le hará daño, posiblemente sólo le dará placer y muchas risas. Santos no está solo, su primo Israel de unos trece años, quizás un lustro mayor que él, le acompaña, al igual que otro infante que apenas alcanza el metro de estatura.
¿Cada cuando vienen? pregunto, “todos los días”, responde Israel, mientras observa al menor hacer el difícil clavado de remolino ¿Cómo aprendiste a nadar? Indago, “Nadando”, afirma.
Ellos son felices… el nintendo Wi y las películas violentas que replican una realidad cruel y sangrienta no forman parte de la cotidianidad de estos jóvenes. Quizás son más felices que el niño que se levanta con el despertador de la televisión, aún agotado de la jornada maratónica de caricaturas transmitida en cartoon network la noche anterior.
Son más felices porque aunque no poseen la riqueza para comprar el videojuego de moda, si poseen esa riqueza que el dinero no es capaz de comprar: la inocencia, la posibilidad de lanzarse al lago con la libertad y la certeza que todo estará bien. Sus padres solo necesitan saber que sus hijos fueron a nadar y que su regreso es esperanza y no incertidumbre.
Santos, Israel y el otro infante de aproximadamente 5 años, me regalaron varios minutos de felicidad el sábado pasado. Me hicieron parte de su cotidianidad, no dudaron en hablarme, ni en jugar conmigo. “Hagamos una carrera”, me dijo…”No porque seguro me ganas”, esbozó otra sonrisa y lanzó una pelota de plástico a varios metros de la orilla con la certeza que podría irla a traer. Existe la ley de la compensación y la justicia divina. Gracias Santos y demás por esa hermosa lección.
martes, 10 de mayo de 2011
La seño Anabella
No era amiga de las cátedras magistrales, ni de las metodologías comunes y corrientes, más bien creaba sus propias formas de transmitir aquellos conocimientos que a la postre resultan realmente imprescindibles. Enseñaba lectura, y matemática con canciones improvisadas y bailes un tanto ridículos.
Los niños y niñas morían de la risa y consecuentemente aprendían. Sabe Dios cuantas decenas de infantes aprendieron a leer sus primeras palabras gracias a las poco ortodoxas, pero siempre efectivas metodologías de la seño Anabella, mi madre.
Cada periodo de clase era un recreo, por lo que el campanazo que anunciaba la hora de jugar en el patio no era tan esperado por los alumnos de la seño Anabella. Mi madre fue una maestra ejemplar, daba clases de nivelación y no cobraba ni un centavo por las mismas.
Yo una vez le reproche el por qué una niña ocupaba mi escritorio, ella me llamó la atención y me explicó que aquella infante lo necesitaba en aquel momento más que yo y que lo podía utilizar después.
A veces caminó por la calle y me preguntan si soy el hijo de la seño Anabella, con orgullo respondo que si. La seño Anabella vive en cada oración que leen los ahora jóvenes, en cada suma que realizan ahí esta mi mamá y su metodología improvisada, sus canciones desafinadas y sus bailes ridículos.
La seño Anabella es inmortal, vive en mi, en cada respiro que doy, en cada cosa que hago, en mis triunfos y en mis fracasos. La seño Anabella me enseñó a mi también, me enseñó esperanza, fe y amor.
Me enseñó a no rendirme…ella nunca lo hizo enfrentó con Valentía el cáncer que le mató y dio gracias a Dios por su padecimiento, porque decía que el creador lo había enviado para ella. Una vez le dijo a mi papá que sus últimos años de vida, cinco para ser exactos, habían sido los mejores de todos. Porque había disfrutado cada segundo, porque había reído hasta el cansancio.
Dios sabe cuanto mi madre sufrió, pero todos fuimos testigos del coraje que venció muchas veces a su enfermedad, vivió 4 años más de lo pronosticado por los médicos. La seño Anabella nos enseñó a todos, fue maestra en letras y números, pero sobre todo maestra en fe, esperanza, resignación y humildad.
Un saludo hasta el cielo a mi mami, la seño Anabella que la amó hasta los tuétanos.
domingo, 17 de enero de 2010
Rosenberg… la caperucita roja y el malvado lobo feroz.

Si usted está leyendo este mensaje es que yo Ventana Urbana, fui asesinado por los Power Rangers, la caperucita roja y el malvado lobo feroz.
La razón, por la cual la caperucita y el lobo ordenaron mi muerte, misma que fue consentida por la abuelita (de la caperuza) es porque hasta el día de mi muerte fui amigo de los tres cochinitos.
Yo era un ciudadano del bosque, con muchos amiguitos, cuatro arbolitos y el mejor de todos los perros que uno puede tener en esta vida. Pero no hubiera podido vivir sin denunciar a todos los demás animalitos que la caperucita roja es malvada y tiene negocios sucios con la abuela. Además se creen ya los dueños del bosque. Los tres cochinitos, quienes también fueron asesinados, se negaron a ser los guardianes del bosque y por eso los mataron.
Fue la abuela, por medio de su nieta la caperucita roja y el malvado lobo feroz quienes pidieron colaboración a los tres cochinitos para ser vigilantes del bosque. Pero estos al no aceptar el nombramiento fueron eliminados…
Absurdo párrafos los que anteriormente leyeron. Casi tan inverosímiles como la acusación grabada en video por el abogado Rodrigo Rosenberg Marzano, asesinado (¿o debo decir inmolado?) el 10 de mayo de 2009. Aunque pareciera ser que la investigación realizada por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), dilucidó la inexistente responsabilidad de los funcionarios de gobierno en el crimen. Muchos guatemaltecos de camisas blancas insisten en querer tapar el sol con un dedo y molestos, porque la investigación botó la imagen de un falso héroe, cuasi ídolo, han arremetido en contra del ente internacional.
En contra de esa misma institución a la cual pedían a gritos que se hiciera cargo de las pesquisas. No se les olvide señores de la marea blanca que ustedes solicitaron una investigación de la CICIG, porque argumentaban no confiar en el Ministerio Público.
Ahora esos mismos señores de la marea blanca, insinúan que CICIG se vendió y que el Gobierno ya pagó una gran factura porque el ente internacional los desvinculara del caso.
No se necesita ser muy astuto para entender que una institución de Naciones Unidas no se vende tan fácilmente. Mucho menos si su titular (Carlos Castresana), gana incluso mucho más que el presidente. Pero los señores de las camisas blancas son como Jalisco qué nunca pierde y cuando pierde arrebata. Mucho más prudente sería agachar la cabeza y con humildad decir: “Nos hemos equivocado”. Da risa ver como muchos guatemaltecos sin tener ningún conocimiento jurídico, jugaron el rol de jueces de sentencia y condenaron al presidente y otros funcionarios de asesinos. Claro que ignoran que en nuestra constitución se establece que en Guatemala hay presunción de inocencia y nadie es culpable hasta que sea vencido en juicio y su sentencia quede ejecutada.
Pero hablemos del nulo criterio de los señores de camisa blanca. Como es posible qué hayan creído y masticado todo lo que Rosenberg dijo en aquel polémico video. Ni siquiera se pusieron a pensar que el tipo pudo haber estado manipulado. Y que quizás aunque el creyera que el Gobierno lo quería matar, en realidad pudieron ser otros quienes le dieron muerte. Nunca pensaron en que una persona amenazada no sale a pasear tranquilamente en su bicicleta un domingo por la mañana sin seguridad (teniendo guardaespaldas). Nunca pensó la gente que es poco usual que un abogado, prestigioso además, no haya decidido viajar a otro país el mismo día que grabó el video.
La respuesta es que: la marea blanca NO pensó en estos aspectos. No lo hizo, pues no tuvieron el criterio suficiente para considerar que lo afirmado en el video no era razón suficiente para matarlo. A ver si me explicó… me ofrecen un trabajo a mi Ventana Urbana no aceptó un nombramiento en el cargo entonces me matan y a mi abogado lo matan sólo porque sabe de algo que en realidad nunca revela.
En todo caso deberían matar a periodistas que si han denunciado movimientos anómalos en el Gobierno actual (y también en otros) con fundamentos suficientes. Señores la teoría por la cual Rosenberg responsabilizó al Gobierno no tenía sentido. El señor Rosenberg había perdido una licitación (que fue mal hecha por cierto) con otro empresario y eso lo tenía molesto con el último y por eso decidió culparlo. Le caía mal el Gobierno como a muchos guatemaltecos, yo mismo no simpatizo con la actual gestión, y por eso decidió responsabilizar al presidente.
El abogado parte de supuestos, de informaciones parciales, pero que tampoco ameritan el ejecutar a nadie. En fin ya mucho se ha dicho del caso y yo estoy harto del mismo. Pero más harto estoy de la gente que viendo el temblor no se hincan a rezar. Viendo las evidencias y el entorno de la “víctima” (que más parece victimario) se empecinan en insistir que lo afirmado en aquel video es cierto. A ver señores por qué había hecho testamento y había abandonado su bufete de abogados. No faltará el idiota que diga que porque estaba amenazado por el propio presidente.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Justo cuando pensé que no volvería a moshar...

Algunos lustros han pasado por mis agotados ojos y mis cansadas piernas. Hacía mucho, que no iba a un concierto de rock, de esos que se presencian de pie, esos de guitarras estridentes y gritos estrepitosos. Ayer fui a uno… rejuvenecí y a su vez me sentí más viejo. Sentí como los años han hecho estragos en mi deteriorada condición física.
Sin duda el tabaco y el licor algo han de tener que ver en esto… Lo cierto es que fue un grandioso concierto. Se trató del concierto del grupo argentino Catupecu Machu. Una banda, a mi criterio, un tanto experimental, que juega con las distorsiones y con pincelazos de melodías electrónicas.
Uffff que concierto, me encantó… Un grupo que dejó todo en el escenario y subió a pasársela fenomenal. Me disfruté cada segundo de ese toque, que fue casi en familia. Pocas personas acudimos a aquel espectáculo, pero los que estuvimos apreciamos a una banda de primer nivel.
Un grupo que nada tiene que envidiarle a otros que llenan estadios en Guatemala. A mitad del concierto…justo cuando pensé que no volvería a moshar (o moshear, no sé como se escriba o más bien desconozco si esa palabra exista formalmente en la RAE)… sonó el tema A veces Vuelvo y ¿saben qué? Después de varios años… Fui a moshar…
jueves, 8 de octubre de 2009
Mediocridad es no hacer hasta lo imposible por evitar el fracaso. NO ES MI CASO
Con la escasa madurez emocional que he logrado adquirir en mis años de vida me he dado cuenta que fracasar en alguna situación, de cualquier índole, no es tan malo, toda vez se haya hecho el mejor esfuerzo para evitar tal tropiezo. Así es como yo he llevado mis luchas últimamente, tratando de dar lo mejor de mi, si esto es desdeñado o no apreciado por los demás, pues eso ya no es cuestión mía. Mi convicción y mi modus vivendi me obligan a entregarme al máximo.
Por lo tanto concluyó que la mediocridad no radica en fracasar, sino en no esforzarse por impedir el fracaso. Por lo tanto la mediocridad es ajena a mi. Nadie podrá nunca refutar que no he hecho mi mejor esfuerzo en cada proyecto de vida que he emprendido.
miércoles, 12 de agosto de 2009
La recuerdo

La recuerdo aunque a veces me cuesta hacerlo, seguramente ya he olvidado unos cuantos detalles. A menudo me pareciera escuchar el dulce tono de su voz y ver su mirada un tanto triste, pero siempre llena de infinita dulzura y sobre todo con mucho amor para dar.
La recuerdo alegre y enferma, feliz y llena de amargura, sonriendo y llorando. Recuerdo muchas facetas de su vida, incluida mi preferida: la de madre entregada; a un niño enfermo que agoniza en la cuna de una habitación de hospital. Recuerdo sus ambivalencias, su tono enérgico, pero amoroso, sus cantos, su infinita e indescriptible preocupación.
La recuerdo bailando en un aula de preprimaria, en fiestas de quince años y en una que otra navidad. La recuerdo entregando presentes a la media noche y rezando de rodillas al niño Jesús.
La recuerdo en procesiones, cargando grandes andas y llorando al ver el paso de Jesús de Candelaria. Recuerdo sus enseñanzas, su calor, su sonrisa siempre elocuente y sincera. Recuerdo su carisma, su entusiasmo, su lucha y su enorme e envidiable fe. La recuerdo aceptando su enfermedad y muerte con admirable resignación.
Recuerdo la promesa de levantarse de aquella cama, esa misma que ya no pudo cumplir. La recuerdo, jugando, sonriendo, regalando felicidad. Recuerdo sus manos frías y aquel vestido blanco, ese mismo que se llevo a la tumba, el que tan sólo pocos años atrás vistió con orgullo en la graduación de mi papá. Recuerdo su mirada extraviada y su cuerpo rígido tendido en una cama ortopédica.
La recuerdo en medio de la iglesia, adentro de una caja de madera cargada por algunos hombres incluido mi padre. Recuerdo mis lagrimas y aquel infinito dolor que no ha cesado y que quizás no cesará. Recuerdo verla partir y como mi esperanza, sueños y anhelos partieron con ella. Lo que no recuerdo fue cuando fue la última vez que le dije cuanto la amaba. Y es que aún la amo, como si nunca se hubiese ido.
De eso hace catorce años y yo aún la recuerdo, como si hubiese sido ayer...
viernes, 17 de julio de 2009
Tocar fondo
Un cuarto de década me ha resultado suficiente para poder parafrasear al escritor Pablo Neruda: “Confieso que he vivido”. A lo largo de este tiempo, que a veces me parecen siglos, he tenido la oportunidad de conocer las diversas gamas de colores que tiene la vida. En mi material existencia he reído y llorado. He visto desde los más deslumbrantes amaneceres hasta las noches más oscuras.
Mi cotidianidad ha estado colmada de sonrisas, esperanzas, sueños e ilusiones, pero también de uno que otro latido a destiempo. De uno que otro suspiro esfumado en la fragmentación de un segundo. La vida es así, está hecha de momentos, algunos maravillosos llenos de lindos colores y otros lapsos amargos.
No obstante mi actual coyuntura no se caracteriza como una desbordante felicidad, mi presente está plagado de incertidumbre y sobre todo de dolor. Quizás soy yo y mis estupidas decisiones, quizás soy yo y también otros y mi entorno mismo.
Quizás es extremo cansancio y sobredosis de estrés. Quizás es el excesivo tronar de las teclas de la computadora o los malos y prolongados días laborales, ausencia de éxito y demasiada presión o quizás auto presión y una muy rígida autocrítica. Quizás esos latidos a destiempo provienen de una, espero yo efímera, inestabilidad emocional que responde a una serie de cambios que afectan el trayecto de mi insignificante existencia.
No hay respuestas concretas, sólo muchas interrogantes e incertidumbre. Lo cierto es que siento que toco fondo y mi desesperanza es tal que creo que paso por el peor momento de mi último año. Lo peor del caso es que he recordado momentos grises, no sé por qué razón cuando estoy así recuerdo cosas que me lastiman.
Mi madre en su lecho de muerte y ese adiós que no pude darle. Mis más recientes hospitalizaciones en un cuarto de intensivo, cuando mis familiares, médico incluso yo, pensamos que mis días de irresponsabilidad, rebeldía y pasión llegarían prematuramente a su fin. Recuerdo aquellos aparatos que median mis signos vitales en aquellos días cuando el sol se negó a salir. Recuerdo mi inmovilidad y el extremo dolor que sufrí, al extremo de suministrarme demerol, morfina y otras drogas para aliviarme. Recuerdo eso y otras cosas que me lastiman en lo más hondo de mi alma.
Quizás ya pasará o este sea el comienzo de otro de mis malos momentos. Lo cierto es que siento que toco fondo, lo cierto es que me siento agotado, lo tangible es que estoy ausente, distante y triste. Espero mañana salga el sol.
martes, 16 de junio de 2009
Que duro es mirar atrás cuando sientes verguenza de ti mismo
No me importaría que se me desgarrara el alma, que agonizará en remordimientos, nostalgia y desconsuelo, no importaría nada. Estaría dispuesto a aguantar cualquier cosa. Los que me conocen saben que he aguantado golpes duros de la vida, he visto de frente a la muerte, la he desafiado y la he vencido. También he experimentado el desgarrador dolor de perder a un ser amado.
Ojala todo ese dolor recayera sobre mi sin piedad, multiplicado por la N potencia. Ojala… Pero lo que no soporto es afectar a terceras personas, lastimar al justo, al inocente, al que a diferencia de mi, NUNCA se equivocó, a quien nunca dio pasos en falso.
Arrastro una serie de sentimientos que difícilmente puedo describir… Lo único que sé con absoluta certeza es que hoy me siento la PEOR persona del mundo y que merezco pagar las consecuencias. Ojala así sea.
Al menos me he dado cuenta que llorar no es tan horrible como antes lo creí, no es tan vergonzoso y que no se siente tan mal. El daño hecho no podré resarcirlo. Le falle a mis convicciones... deje de ser justo, siempre profese justicia hacia mi y hacia los demás… Ahora he lastimado a terceras personas y NO FUI justo.
Los recuerdos matan, me da vergüenza mirar atrás… me duele hacerlo y siento un enorme vacío dentro de mi…
Ojala y lo pague con creces.
lunes, 20 de abril de 2009
"Le quiebro el culo en setenta"

Recientemente con profunda tristeza escuche a unos jóvenes expresarse en relación a las pandillas guatemaltecas. “Yo a un marero le quiebro el culo en setenta”, expresó un adolescente de a lo sumo 17 años de edad. Como siempre lo he manifestado las maras son una respuesta disfuncional en una sociedad históricamente excluyente.
Son sin duda un problema complejo que requiere de soluciones integrales y a largo plazo. El pandillero nació sin amor, en un ambiente de odio, respiró y aprendió la violencia en su más cercano entorno (es así en muchos casos). La exclusión y desigualdad son sin temor a equivocarme el principal cáncer de nuestra sociedad tercermundista, este es en realidad el caldo de cultivo de muchos otros problemas.
La violencia es tan sólo la tos del verdadero mal, aunque a mi me resulta obvio algunos politequeros de tercera categoría, han explotado este mal para beneficiarse del mismo. Lamentable situación. La juventud carente de valores ha olvidado que la Constitución de la República protege la vida desde su concepción. Dios mismo nos prohibió matar y nos llamó a amarnos a los otros.
Si yo ciudadano “honrado y correcto” estoy dispuesto a matar a aquel que mata, ¿Qué tan diferente soy a él? Quizás soy mucho peor, porque en mi hogar respire amor, en la escuela se me enseñó a discernir lo bueno y lo malo, tuve oportunidades y nunca fui socialmente excluido.
Trató de entender la desesperación de aquellos que torpemente creen que la violencia se combate con violencia y que la limpieza social es una solución viable para que las muertes violentas y otros delitos se reduzcan en el país. Esto no es así y algún día escribiré dando mis explicaciones.
Invitó a todos a que intenten entender el fenómeno de las pandillas antes de emitir juicios de valor. No debemos hablar de lo que no conocemos.
Porque Jesús dijo a sus discípulos: No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y se os perdonará» (Lucas 6,37). Vamos cristianos practiquemos el amor y no el odio, la bondad y no el rencor.
Foto: AP
martes, 24 de febrero de 2009
Café

Desde que tengo memoria, he consumido café. Crecí comiendo pan sopeado en ese líquido espeso y oscuro que casi todos han consumido alguna vez.
Casi a diario bebo una tasa de café, no me gusta muy espeso, pero tampoco lo consumo tan ralo. Es cuestión, como todo en la vida, de encontrar un equilibrio ideal. El gusto por esta bebida es disperso, pero cada quién encuentra la forma de disfrutarlo.
Hoy tenía ganas de un café, pero no de esos que se beben a solas, por el contrario, quería compartirlo. Con un amigo (a), quizás con dos. Realicé algunas llamadas telefónicas para ver quien podía ser mi acompañante, pero por una caprichosa circunstancia del destino, los consultados, estaban indispuestos.
El deseo de tomar café creo que esta apunto de cesar. Quizás mañana u otro día, tenga motivaciones suficientes para volver a querer beber ese líquido.
Lo cierto es que hoy me queda un amargo sabor en la boca (y que bueno fuera que hubiese sido por el café), pues aquella tertulia que anhelaba compartir no se materializó.
Miles, tal vez hasta millones de palabras, se quedaron trabadas en mi garganta. Dichos enunciados ahora no son más que un silencio que deberá callar…
Nadie se baña dos veces en el mismo río… frase acertada… Las palabras que hoy pude haber dicho, ya no serán las mismas mañana… De eso estoy seguro.
El café de hoy, tampoco lo tomaré otro día…
sábado, 21 de febrero de 2009
Quizás...

Estos días me he encontrado un tanto ausente y he querido huir de mi. Inútilmente he tratado de escapar de mi realidad. Quizás sea Álvaro Matus y su presunta inocencia o por lo contrario su supuesta culpabilidad. A lo mejor es la reciente legalización del aborto en España. Probablemente sea la creciente ola de violencia que hay en el país.
Quizás sea ese niño internado en un hospital a consecuencia de haber sido herido por una bala perdida. Quizás sea toda esa polémica absurda que suscitó la entrega de la orden del Quetzal al máximo líder de una Isla, la cual yo, a diferencia de otros, llamo Libertad. Quizás no lo pueda saber con la certidumbre que quisiera.
También he de reconocer que quizás es algo más… quizás sea eso mismo que me tuvo dando ayer vueltas en la cama o lo mismo que me provoca cierto malestar estomacal que no soy capaz de describir.
Tal vez lo sé a ciencia cierta pero trató inútilmente de ocultar la verdad. Probablemente sólo quiera en este momento sacar a luz ese quizás de una forma solapada, para que sólo yo sea capaz de comprender o quizás deba decir comprenderme.
Lo cierto es que me encuentro ausente y distante… lo cierto es que de alguna forma quisiera evadir la realidad, esa misma realidad que hoy me parece un tanto ambigua y llena de incertidumbre.
Quizás es mi culpa, aunque probablemente no sea sólo la mía. Quizás sea culpa de algunas personas más. Lo cierto es que compartir la culpa ya de nada ha de servir. Debo afrontar la realidad tal cual y tratar de no dejarme arrastrar por la corriente.
Tratar de resistir… eso si quiero salir a flote. Tengo dos opciones: Hundirme en el quizás (que talvez ni yo puedo entender) o mirar hacia delante y enterrar a ese quizás.
De enterrarlo es claro que no le podré llevar flores, pues sólo olvidando se entierra algo de verdad. Talvez algún día pueda pasar por la tumba del quizás y seguir mi caminar sin que esa lápida sea capaz de llevarme nuevamente a la incertidumbre que hoy me provoca un malestar estomacal.
Quizás, no sepa a que me refiero. Probablemente esto es un revoltijo de ideas que no tienen ningún sentido… Quizás es sólo cansancio y estrés post laboral. Tal vez mañana amanezca con nuevos aires de esperanza y pueda dejar de estar ausente…
Pero lo cierto es que ayer di varias vueltas en la cama y sentí un malestar estomacal que quizás no soy capaz de explicar. Lo real es que hoy no he podido desayunar y apenas probé bocado durante el almuerzo.
Quizás mañana esa luz incandescente del alba, que me llenaba de calor, se asome nuevamente en la ventana de mi habitación. Habrá que ver que me espera mañana. Pero hoy quizás no pueda dormir bien, quizás de varias vueltas en la cama y sienta de nuevo ese malestar estomacal que quizás no soy capaz de explicar
lunes, 16 de febrero de 2009
Como han pasado los años...

Y de pronto, casi por casualidad me encuentro en un antro… Un grupo de amigos y yo celebramos un cumpleaños. El lugar distaba mucho de ser una de esas discotecas donde se ven chiquitines jugando a ser adultos. Música de intérpretes como el Grupo Rana y el Puma sonaron aquella noche.
Melodías eminentemente ochenteras y otras cuantas noventeras… eran mezcladas por el DJ del lugar. Gire mi cabeza y no me resulta difícil descubrir de que el sitio era para adultos maduros. Personas de 25 años para arriba… upsss, reparó que yo me encuentro en ese rubro de edad.
Atrás han quedado mis días de adolescencia, de eso no me queda la más mínima duda. Hacía mucho que no bailaba… Tuve la suerte de hacerlo con tres hermosas chicas. Me la pase bien.
Justo cuando me sentía más viejo… el reguetón salvo la noche y le dio a la noche un toque de contemporaneidad. Y así entre baile y tertulias de esto y de lo otro, transcurrió la velada, dejándome un agradable sabor de boca.
sábado, 7 de febrero de 2009
Dimes, diretes y demás incoherencias
No mencionaré nombres, pues para eso tenemos los periódicos. Se trata del ex jefe de sección de la Fiscalía de Delitos Contra la Vida, quien posiblemente entorpeció voluntariamente un proceso de investigación.
La noticia de por si resulta escalofriante y fue inesperada, sobre todo para el sindicado. Pero pudo quedarse ahí. En una única primera plana… un acusador sentado por primera vez en el banquillo de los sindicados. Ya de por si tal situación era complicada, pues eran sus mismos ex compañeros quienes habían iniciado un proceso de investigación en su contra.
No obstante la noticia trascendió cuando el Ministerio Público (MP), se retractó de sindicar al ex funcionario por dos ilícitos. Para escribirlo más sencillo. El MP pide una orden de captura en contra del sindicado por cuatro delitos y después se arrepiente y modifica la solicitud y la deja por dos-
Y eso no es lo peor… El fiscal general anuncia en conferencia de prensa conjuntamente con el jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), que el sindicado será procesado por cuatro delitos. Dos de ellos muy graves.
Días después el fiscal general reconoce a los medios de comunicación que él tenía conocimiento de que la solicitud de aprehensión había sido girada por dos ilícitos (los más leves, claro esta) ¿Por qué no lo aclaró? El comisionado de CICIG, dice estar seguro de que existen indicios suficientes para procesar al sindicado por los cuatro ilícitos. Pues fue ese ente internacional quien denunció al ex funcionario.
En fin el MP y la CICIG tienen sin duda una discrepancia que ha fracturado la relación de las dos instituciones. El MP fue incoherente e inconsecuente, actuó a espaldas de ente internacional. Desconozco que el sindicado pueda ser culpable o inocente.
Pero insisto que se debe ser consecuente, no decir una cosa ante la prensa y después desmentirla. No debieron (los fiscales del MP) hacer a cuerdos con CICIG, para después actuar sin informar al ente internacional. Que vergüenza
miércoles, 14 de enero de 2009
Los retos para 2009 en materia de seguridad
Concluido el 2008, puedo decir sin lugar a equivocarme que se trata del año más violento y sádico de los años de paz, de esa paz de papel endeble y casi inexistente. Y es que 6 mil 234 personas murieron violentamente en toda la república, según información proporcionada por la Policía Nacional Civil y publicada en algunos prestigios medios de comunicación.
La Fiscalía de Delitos Contra la Vida del Ministerio Público logró procesar 114 sentencias condenatorias por homicidios y asesinatos, perpetrados en la ciudad capital.
El Organismo Judicial, había procesado hasta octubre de 2008 alrededor de 250 sentencias (la mayoría de estas condenatorias, a razón de un 60 por ciento). Vale la penar resaltar que muchas de estas, por no decir la mayoría son procesos arrastrados de años anteriores, esto porque el promedio de tiempo de resolución de casos en los tribunales oscila entre los nueve meses a año y medio.
Aunque las muertes violentas son un tema que como he manifestado anteriormente me preocupa. Lo más aterrador es el sadismo con que muchas de estas se perpetraron. Disputas de narcotraficantes por territorio, ejecuciones extrajudiciales, asesinatos a pilotos del transporte colectivo, decapitados, quemados, estrangulados… fueron algunas de las sorpresas que nos dejo el recién concluido año.
Hoy sólo nos resta encomendarnos al creador todos los días y esperar regresar cada noche a casa después de jornadas arduas de trabajo (porque para colmo de males, la vida está cada vez más cara, por lo que hay que fajarse más).
“No podemos permitir que los guatemaltecos se despidan todos los días de sus familias a las cinco de la mañana como si fuera la última vez”, declaró el recién ministro de gobernación Salvador Gándara a medios de información. Con tales declaraciones estoy más que de acuerdo, sólo espero que no combata la violencia con más violencia y que no retome políticas arbitrarias y retrogradas que han bañado de sangre a Guatemala en años anteriores.
Por lo que los retos de este nuevo año, para las autoridades, será proteger la vida del ciudadano guatemalteco que está cansado de ver a los suyo morir diariamente. Se lee rápido y se pronuncia fácil, pero la pregunta es ¿Cómo? Ojala tuviese una respuesta… de tenerla haría lo posible por hacerla llegar a aquellos que tienen la obligación de cuidar a la ciudadanía.
Por lo que teorizar a estas alturas del partido no sólo sería precipitado, sino pretencioso… Aunque tengo algunas ideas, como sacar a los pobres de esa lamentable precariedad en la que viven y montar campañas para rehabilitar a las pandillas, garantizándoles una vida digna plagada de oportunidades… Estas de momento resultan utópicas…
Guatemala… Dios te libre.
jueves, 24 de julio de 2008
A un año de la pesadilla...

Trescientos sesenta y seis días han transcurrido (esto porque este año es bisiesto), desde aquella noche, que fui internado al intensivo de un hospital privado, esa noche que ha de quedar grabada para siempre en mi memoria y que sería la primera de muchas otras noches de pesadilla… A decir verdad, fue apenas la primera que inició aquel perturbador sueño…
Y es que fueron tres hospitalizaciones en tres meses, ¿las razones???? Nadie las sabe a ciencia cierta y a decir verdad, no me interesa, sólo sé que fueron días difíciles, aún no soy capaz de entender como es que estoy vivo… y es que, por momentos, pensé (y estoy seguro que no fui el único), que mis días de juventud llegarían prematuramente a su fin…
Aún puedo sentir aquellas agujas en mis venas y arterias, aún siento el dolor, la desolación, la angustia, la impotencia y desesperación, de no poderme levantar de una cama de hospital.
Pero como lo he escrito otras veces, siempre hay luces en la oscuridad y cuando más oscuro se encuentra es porque ya va a amanecer. Afortunadamente la luz incandescente de cada amanecer llegaría relativamente rápido para mi, pues ahora estoy de maravilla y aquellos días sólo son un horrible recuerdo.
Reiteró mi agradecimiento a todos y todas aquellas personas que de una u otra forma hicieron posible que yo me aliviara, aquellas personas que iluminaron mi oscuro entorno y le inyectaron calor a mi congelada existencia, GRACIAS AMIGOS, AMIGAS Y FAMILIA, por brindarme todo ese apoyo, porque sin su presencia, todo hubiese sido más difícil para mi, que Dios los bendiga hoy y siempre…
miércoles, 2 de abril de 2008
Después mirar la realidad... y nada más

A casi 100 días de la entrada del nuevo gobierno, Guatemala, dista de cambiar… claro no soy ningún estúpido, estoy consciente de que los cambios que necesita este país no vendrán de la noche a la mañana y que aún 7 veces 100 días no bastarán para modificar de raíz esta nación y hacerla un poco más justa, pero sobre todo más humana.
Como siempre salir a la calle día a día es como lanzar una moneda al aire, a la espera de que caiga cara o escudo, la muerte deambula por las calles de una Guatemala, violenta, inhumana, casi salvaje. Yo amo este país en todas sus dimensiones, para mi es imposible no amar a mi bella y horrible Guatemala, pero no por ello no soy capaz de enfrentar la realidad que vivo a diario.
Pasarán cuatro años más y si Dios me regala el don de la vida me detendré a mirar la realidad, pero nada más… no habrá mayores cambios, no circunstanciales, ni medulares, al menos no para la gran mayoría de las y los guatemaltecos…
Después mirar la realidad y nada más…
domingo, 17 de febrero de 2008
Mañana...

Para nosotros, los sentimentales, apasionados y soñadores, siempre vuelve a salir el sol y este con su presencia iluminadora calienta nuestra material existencia, su luminosidad incandescente vuelve a inyectarnos ese brillo en nuestras almas que nos incentiva a terminar el día.
No importa que tan gélida sea la penumbra, ni que tan oscura sea la noche, siempre…SIEMPRE habrá un mañana y con ello un nuevo despertar… A veces sólo deseo fehacientemente que ese mañana sea prometedor para todos… para el drogadicto, para el pandillero, para el huérfano, para el que esta triste, para el que hoy sufre…
Hoy en la misa dominical, unas jóvenes brasileñas, me dieron una gran lección y es que ellas buscan darle ese mañana, al que aparentemente no lo tiene, buscan regalar una sonrisa, una esperanza y brindar fe a los que ya la han perdido o a quienes nunca la tuvieron.
Trabajan para rehabilitar a personas que por una u otra razón encontraron en las drogas un escape a su aterradora realidad. Al escuchar tales testimonios reflexione en que por muchos tropiezos que haya podido tener durante mi efímero paso por esta tierra, que gira y gira sin dar marcha tras y que indiscutiblemente es redonda, siempre he estado colmado de infinitas bendiciones.
Por lo que espero en su justa dimensión retribuir todas esas gracias que el creador me ha concedido.
Para todos y todas los que lean esto, ánimo y fuerzas porque MAÑANA será otro día y definitivamente volverá a brillar el sol.