
Esa chica y yo….
Últimamente, no sé porque razón, cierta hermosa dama inverosímilmente se ha fijado en mi, por un momento pensé que quizás se debía a mi actual peinado o a mis nuevos lentes, llegue a considerar que esas libras extras que perdí en mi reciente hospitalización, hacían que mi apariencia le resultará más atractiva.
Para ser sincero por más que he tratado de explicar dicha atracción, no he logrado descifrar a ciencia cierta a que responde esta, lo cierto es que cuando estamos a solas, el ambiente se carga de una tensión inexplicable, al punto de anhelar un beso de ella.
Y es que esa chica constantemente, me seduce y enamora, su sola presencia me eriza la piel, para ser honesto me pone a temblar, sus delicadas caricias casi maternales juegan con mi cabello, con mi rostro. Su mirada penetrante pero a la vez dulce, me resulta en verdad conmovedora. Me coquetea, me murmura palabras al oído y me escribe espontáneos pero hermosos poemas de amor.
Ya en otras ocasiones habíamos coincidido que lo nuestro, “momentáneamente” no podía ser… Que era algo prohibido e idílico. La verdad no entiendo el por qué de su existencia, quizás esta bella dama misteriosa, quien ha de ser el último de mis amores logré un día convencerme de ir con ella.
Hablo de la pálida enlutada, también conocida como muerte, vaya si no he estado a punto de ir con ella recientemente.
Aquí les comparto las más recientes seducciones… (ES PICARA ESTA CHICA, ADEMÁS RESULTA SER COMO LA IMAGINE… NADA MAL,)
En Diciembre de 2006 (el año pasado), fui encañonado por unos hombres quienes violentamente me arrebataron un vehículo. (SI HUBIESEN DISPARADO…)
En julio del año en curso, fui diagnosticado con Tromboembolia pulmonar crónica, el médico tratante dijo que no sé explicaba cómo había podido llegar de pie al hospital. Posteriormente inició tratamiento a base de anticoagulantes.
Semanas después de salir del hospital, un grupo de malos aficionados cremas me apedrean junto a unos amigos en las afueras del Estadio Mateo Flores, conocido también como el Mate Ochenta, una pedrada en la cabeza hubiese sido mortal dada mi actual condición de salud.
El seis de septiembre fui ingresado a la emergencia del hospital, por una obstrucción del 90 por ciento de la vena cava (un coagulo), el médico dijo que si me hubiesen ingresado unas horas más tarde hubiese muerto de embolia pulmonar aguda e insuficiencia respiratoria.
Hace un par de noches, me obligan a arrodillarme en el suelo y me vuelven a encañonar, lo que pudo haber resultado peor…
¿Es casualidad qué este vivo???? Naaaaaaaaa para nada, evidentemente el de arriba me cuida y no ha querido que me vaya aún… Ahora tendré que devolver el favor y ser un mejor ser humano.







